26 Oct Aprendemos Juntos: así trabajamos el desarrollo de la lectoescritura
La adquisición del lenguaje escrito es un proceso progresivo que comienza desde temprana edad con el fomento de habilidades prelectoras, las cuales aportan las bases, conocimientos y actitudes previas a la enseñanza formal.
Para orientar tanto la labor en el aula como el apoyo desde el entorno familiar, se destacan seis habilidades esenciales de alfabetización temprana:
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Motivación: Hacer visible el uso del lenguaje escrito en el entorno cotidiano (listas de la compra, recetas de cocina o hacer pequeñas notas en casa) para que los niños perciban que los adultos disfrutan de la lectura y la escritura.
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Escritura natural («escribir a mi manera»): Estimular el gusto por escribir valorando el esfuerzo y la etapa madurativa de cada niño sin juzgar ni corregir el resultado. Una estrategia recomendada consiste en anotar en letra pequeña lo que el niño indica que ha escrito, fortaleciendo así su confianza.

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Habilidades narrativas y vocabulario: Desarrollar la capacidad de narrar eventos y describir objetos mediante cuentos y juegos que amplíen el vocabulario y conecten los términos con sus ideas o emociones.
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Conciencia fonológica y orientativa: Comprender que las palabras se dividen en sonidos más pequeños. Para enseñar la orientación del lenguaje (de izquierda a derecha y de arriba abajo), en las aulas se utiliza la dinámica del «Sol y la Luna», situando el Sol a la izquierda y la Luna a la derecha para marcar el inicio y el fin del recorrido de lectura.
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Conciencia de impresión: Entender que cada palabra escrita se corresponde con una palabra hablada y aprender el manejo físico de un libro (reconocer la portada, sostenerlo adecuadamente y pasar las páginas una a una).
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Método fonético: Enseñar las letras a partir de su sonido y no de su nombre, comenzando por fonemas sencillos hasta alcanzar estructuras más complejas y cuidando la posición de los órganos fonoarticulatorios.
Aunque los primeros cinco años de vida son cruciales para asentar estas competencias, el proceso de desarrollo se extiende de forma natural hasta los siete años. El equipo docente recuerda la importancia de que las familias participen activamente, respetando el ritmo individual de cada alumno, garantizando que el acercamiento a la lectura y la escritura sea siempre una experiencia motivadora y placentera.
Compartimos un vídeo en el que podéis ver cómo es nuestro trabajo diario en 2º ciclo de Infantil con metodologías de toda la vida, junto a otras más recientes.
