Marwán y Marino Sáiz celebran el Día mundial de la Poesía junto a los alumnos CVE (vídeo)

Marwán y Marino Sáiz celebran el Día mundial de la Poesía junto a los alumnos CVE (vídeo)

Si la poesía no conecta, no llega, solo cumple la mitad de su función; liberar a quien la compone. ¿Y la segunda parte? Acompañar, arropar, comprender, consolar, abrazar, etc. al que la escucha queda en suspenso. La idea de traer a Marwán al Colegio, nacía de esa premisa… si algo ha demostrado con cada poema escrito es la conexión que tiene con tanta gente tan diversa, pero sobre todo con los más jóvenes. Quizá tiene que ver su escritura repleta de metáforas hiperrealistas  e imágenes poéticas. La conexión tan directa no es casual; a su actitud de “saltar sin paracaídas” se le suma un oficio consumado.

Con motivo del Día Internacional de la Poesía, se nos ocurrió a Beatriz Hermida y a mí invitarle para compartir sus canciones y sus poemas con los alumnos de secundaria. Yo le conocí hace ya siete años, en la ciudad de Lima. Llegaba de gira con mi amigo Pez Mago, y compartimos unos días inolvidables. Desde entonces y cada año me ha ido confirmando lo que intuí la primera vez; una humanidad fuera de lo normal, mucha soltura para escribir y mucho desparpajo para conectar con la gente, para conectar con la vida.

Me da que gran parte le viene de familia. Su padre, Salman, es refugiado palestino, y su madre es soriana. Se crió en el barrio de Aluche y estudió INEF. Llego a ser profesor de Educación Física, pero su vida dio un giro de 180 grados; su pasión por la música, la marca que dejó en él Serrat, Sabina, y sobre todo Ismael Serrano, su necesidad de componer, de contarle a la gente y sobre todo a su mismo sus ganas de vivir. Para él la música es terapia; vive la vida y después la comprende cuando la escribe. Eso le llevó a grabar su primer disco, y desde entonces no ha parado. Tras cinco álbumes y otros tantos libros de poemas ya no necesita presentación. Llenando salas, en la radio, con cientos de proyectos, y lo mejor de todo… es que sigue siendo el mismo.

A veces los deseos se cumplen, y el pasado jueves 18 de abril Marwán estuvo con nosotros, en dos sesiones con los chicos de 4º ESO, y de 1º Bachillerato, acompañado
por el piano y el violín de nuestro querido Marino. Quién me iba a decir a mí el día que conocí a Marino, tras un concierto con Marwán en el Price, que iban a hacer un recital en el Colegio Virgen de Europa unos años después. Tan solo algunas canciones como “Canción a mi padre”, “Yo tengo un chándal” y algunos poemas como “La palabra María” o “La historia de los amores imparables” fueron suficientes para llegar conectarse, para hacernos entender la utilidad de la poesía. Gracias a todos los que lo hicieron posible.

 

José Ojesto

Profesor CVE